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viernes, 21 de julio de 2017

Barbirolli, Boult, Britten y Barenboim dirigen "El sueño de Gerontius" de Elgar



Hace tiempo me costaba comprender el mayor oratorio de Elgar, The Dream of Gerontius, pero más recientemente me ha empezado a interesar vivamente; tal vez no es una música fácil la suya, lo cierto es que pasé de no conectar a hacerlo con intensidad. Hoy es una obra que me fascina, si bien admito que no todo el tiempo mantiene el mismo nivel de lo que podríamos llamar inspiración. Ahora, con la aparición en el álbum Decca por Barenboim (quien lo había dirigido en 2012 en Berlín con la Filarmónica), me he vuelto a repasar las grabaciones de que dispongo, que son cuatro. No conozco algunas que probablemente son importantes: Sargent (1946), Rattle (1987) o Andrew Davis (1999 en vídeo, 2014 en audio). Tras hacerlo en público, Barenboim lo ha grabado en la Philharmonie berlinesa los días 16, 17, 19 y 20 de septiembre de 2016. Continúa, pues, con su  nuevo "proyecto Elgar", compositor al que en los años 70 dedicó numerosas grabaciones para CBS (hoy Sony) con la London Philharmonic y la English Chamber Orchestra. Ahora es con la Staatskapelle Berlin y para Decca: las 2 Sinfonías y el Concierto para cello con Alisa Weilerstein, además de sus recientes filmaciones de este último y del gran poema sinfónico Falstaff, obras ambas con la Filarmónica de Berlín. No sabemos si este segundo impulso Elgar tendrá continuidad (no estaría mal que volviese al menos a las Variaciones Enigma, de las que con frecuencia ofrece en concierto como propina la famosa variación Nimrod).

Barbirolli
La portentosa clarividencia y el profundo entendimiento de Elgar desbordan la grabación de Sir John Barbirolli (EMI 1965), de conmovedora espiritualidad, con los Coros Hallé, Filarmónico de Sheffield y Ambrosian, la Orquesta Hallé de Manchester y un importante trío solista en el que, junto al espléndido tenor Richard Lewis (Gerontius) y al correcto bajo-barítono Kim Borg (Sacerdote; el Ángel de la Agonía), destaca la mezzo Janet Baker (el Ángel), de todo punto incomparable. Lástima que la grabación no responda a los graves retos que exige esta partitura para -además del trío solista- gran coro, nutrida orquesta y órgano, y que en contados momentos alcanza unos tremendos picos dinámicos.

Boult
Hace poco comenté para "Ritmo", muy elogiosamente, el vídeo que ICA acababa de publicar con una versión filmada en la Catedral de Canterbury en 1968, con buena imagen y precario sonido monoaural. A un admirable Peter Pears y una sublime Baker se sumaba un notable John Shirley-Quirk, apoyados en unos espléndidos Coro y Orquesta Filarmónica de Londres. La batuta de Sir Adrian Boult, reconocidísimo elgariano, es -tanto aquí como en su registro para EMI ocho años posterior- tal vez la más pura, contemplativa y confiadamente religiosa que conozco. El CD de EMI suma al Coro Filarmónico el extraordinario John Alldis y la formidable Orquesta New Philharmonia (¿por qué no contarían, por cierto, con el glorioso Coro correspondiente?). En el trío solista sobresale un formidable Nicolai Gedda, cumple con creces Helen Watts y decepciona claramente Robert Lloyd, de engolada emisión. El sonido es muy bueno para 1976.

Britten
No menos bien grabada que esta última está la versión para Decca (1971) de Benjamin Britten, quien al parecer pretende poner de manifiesto los aspectos más modernos o avanzados de esta partitura de 1900 (Elgar tenía 43 años cuando la completó), así como su brillantez, e interesándose quizá menos por el misticismo de la obra. Si bien el Coro y la Orquesta Sinfónica de Londres responden a pedir de boca, el trío no alcanza al de las versiones más punteras: Yvonne Minton, de bellísima voz, convence plenamente, pero Peter Pears -de timbre, ya se sabe, poco grato- había perdido mucho desde solo tres años antes con Boult y suena un poco estentóreo y forzado en la primera parte, mejorando mucho por lo general en la segunda, en la que suele desenvolverse a media voz -técnica que dominaba a la perfección-. En cuanto a Shirley-Quirk, para mí no supera la corrección. No he logrado aún acceder a la versión de vídeo -filmada en la Catedral de San Pablo londinense- de Andrew Davis (más que buen elgariano, cuya grabación para Sony de las Variaciones Enigma es un portento), sobre la que tengo referencias positivas muy fiables (Miguel Ángel de las Heras) y que cuenta con los conjuntos de la BBC y un trío muy equilibrado: Catherine Wyn-Rogers, Philip Langridge y Alastair Miles.

Barenboim
He leído en varias ocasiones sobre la evidente deuda que Gerontius tiene contraída con la última ópera de Wagner, hasta el punto de que al oratorio se le ha llamado en ocasiones "el Parsifal británico". Aunque esto es una exageración, no cabe duda de que algo o bastante hay de parentesco. Pero nunca había tenido una impresión tan nítida y recurrente de estos lazos como escuchando la interpretación de Barenboim. Lo cual no tiene nada de extraño, por la afinidad y familiaridad del bonaerense con la música de Wagner y en concreto con su tardío "festival escénico sacro". La fuerza dramática, la musicalidad y las bellezas que Barenboim extrae del oratorio realmente atrapan al oyente: creo que ninguno de sus predecesores (los que yo he escuchado, al menos) ha llegado tan hondo y tan lejos. La toma de sonido -sensacional: Estudio Teldex de Berlín- también ayuda escuchar más cosas en la orquesta y al certero empaste de esta con el órgano. Del reparto originalmente previsto se cayó Jonas Kaufmann (fue el período en que estuvo retirado por motivos de salud) en el rol titular; le sustituyó un tenor demasiado lírico, de escuela muy británica, que canta francamente bien pese a poseer un timbre que no encandila: Robin Staples. Me recuerda a Ryland Davies y a John Aler. La mezzo sí es más que notable: Catherine Wyn-Rogers (¡58 años!), que ya estaba en 1999 con A. Davis, encarna al Ángel con gran musicalidad, una línea de canto muy depurada y una especial capacidad para desenvolverse a media voz y en pianissimo. Pero creo que el componente más destacado del trío vocal es Thomas Hampson, que a sus 61 años conserva la voz en soberbio estado -firme, segura, redonda- y que es un músico y un cantante consumado. El conjunto coral resultante de la Ópera Estatal y el RIAS de Berlín puede pelear con las mayores y justamente celebradas formaciones británicas. Y en cuanto a la Staatskapelle Berlin, creo que ninguna otra orquesta me ha gustado tanto, ni siquiera (estoy de acuerdo con Fernando López Vargas-Machuca) la Filarmónica de Berlín. La combinación ideal para El sueño de Gerontius sería para mí -sin dudarlo un momento- Baker/Gedda/Hampson/ Barenboim. Pero esto es ciencia ficción, claro...

viernes, 14 de julio de 2017

Daniel Barenboim: "A Retrospective". Caja de 43 CDs y 3 DVDs de Sony



Mozart, Beethoven, Berlioz, Elgar... hasta Schoenberg y Berg

Por menos de cien euros puede conseguirse esta preciosa caja que reúne, en una presentación ejemplar, todas las grabaciones del músico hechas para los sellos CBS/Sony y RCA. Han rescatado varias interpretaciones que nunca habían salido en CD, otras que tampoco lo habían hecho en DVD, y muchas otras que hoy eran casi inencontrables. Han respetado los contenidos de los LPs originales y en los sobres de cartón han impreso sus portadas -muchas de ellas diseños preciosos- y sus contraportadas (en las que solo se pueden leer los comentarios con vista de lince... o una lupa). Un estupendo y cuidadísimo libreto de 110 páginas contiene un artículo e información muy completa sobre las grabaciones: lugar y fecha, productores, ingenieros, etc. Y al final viene un índice alfabético para encontrar más fácilmente en qué CD está tal o cual obra.

Voy a hacer un repaso rápido por los discos, que han sido ordenados por orden cronológico de publicación, desde 1968 hasta 2014, si bien después de 1990 Barenboim grabó para estos sellos solo su segundo Concierto de Año Nuevo. El CD 1 contiene el Concierto de cámara de Alban Berg registrado con Boulez en 1967; creo que el de DG, también con el mismo director, doce años posterior, es aún más logrado. El resto del LP original, en el que no interviene Barenboim, lo han mantenido: las 3 Piezas para orquesta op. 6 y los Altenberg-Lieder. Los CDs 2, 8 y 11 (1970, 72 y 73) llevan los 5 Conciertos y las piezas para violín y orquesta de Mozart con Pinchas Zukerman y la English Chamber: interpretaciones inéditas hasta hoy. Son las versiones más serias y hondas que conozco -increíbles todos los movimientos lentos-, si bien Zukerman tocando y dirigiendo se inclinó más por el lado digamos lúdico de estas obras en 1982-83 (igualmente para Sony). El CD 3 contiene una de las dos únicas grabaciones de Barenboim dirigiendo a la Filarmónica de Nueva York: una intensa, ardiente Cuarta de Tchaikovsky de 1971 que, en cualquier caso, mejoraría en Chicago 26 años después. Sigue (CD 4) una de las para mí dos más geniales interpretaciones de este álbum: una Sinfonía concertante para violín y viola de Mozart con Stern, Zukerman y la ECO (1971): no tengo palabras para calificar esta interpretación, con todos sus componentes en estado de gracia; nada que se le acerque se ha vuelto a escuchar. Muy hermosa la equivalente página de Carl Stamitz, tocada asimismo de ensueño. En 1972 y 1973 (CDs 5 y 7) registró las dos Sinfonías de Elgar con la Filarmónica de Londres (en orden inverso, como las de 2014 y 2016 para Decca, con la Staatskapelle Berlin). Siguen estando entre las mejores interpretaciones existentes de estas obras, más británicas aquellas y más personales y audaces las recientes. Impresionante, gloriosa, la versión de, según el propio Elgar, su obra cumbre: el gran poema sinfónico Falstaff (LPO, 1973), que completa el CD 6 con una soberbia Obertura Cockaigne. Ello no obsta para que en Falstaff haya llegado Barenboim aún más lejos, hasta la cima absoluta, en el DVD/Blu-ray (EuroArts 2014) con la Filarmónica de Berlín (como curiosidad: había sido con él con quien la famosa orquesta había tocado la obra por primera vez). Más Elgar, pero esta vez fallido: el CD 9, con las 5 Marchas de Pompa y circunstancia, me parece uno de los peores logros de Barenboim director: el empeño en restarles grandilociuencia no funciona. El disco se rellena con la Marcha imperial y con las cinco piezas de La Corona de India (LPO, 1973-74).

El CD 10 agrupa el Concertone para dos violines de Mozart y la algo insípida Sinfonía concertante para violín y viola de Ignaz Pleyel, con Stern, Zukerman (violín y viola) y la ECO (1973): un lujo de intérpretes para dos curiosidades. El CD 12 es también singular: el Concierto de Aranjuez y el de guitarra de Villa-Lobos con el gran virtuoso John Williams y la ECO (1974), que los japoneses han editado en SACD. La obra de Rodrigo creo que nunca ha sido ejecutada por el solista con tal perfección (el del DVD con Williams/Filarmónica de Berlín/Barenboim -"Noche latinoamericana", Arthaus 2010- no tan pletórico, está aún más logrado en un Adagio inesperadamente sobrecogedor). El CD 13 (1973-74) insiste en Elgar, uno de los amores del Barenboim veinte y treintañero, que vuelve a reverdecer recientemente. Aquí se agrupan nueve piezas para orquesta pequeña: la Serenata para cuerda, Chanson de matin, Chanson de nuit, Elegía, Salut d'amour, Romanza para fagot (con Martin Gatt), Rosemary, Carissima y Sospiri. Con un nivel interpretativo muy alto, excepcional en Elegía y Sospiri, la English Chamber está en su salsa. El gran Isaac Stern, pese a una cierta inseguridad, tuvo el 16 de mayo de 1975 al grabar el Concierto de Beethoven uno de sus días más inspirados, si bien Barenboim -al frente aquí por segunda y última vez en disco de la Filarmónica de Nueva York- no se eleva al nivel de sus otros dos registros, con Zukerman y la Sinfónica de Chicago (DG 1977) y con Perlman y la Filarmónica de Berlín (EMI 1989) -cuatro si añadimos la transcripción beethoveniana para piano, con él mismo como solista (DG, ECO 1973)-. La versión con Zukerman sigue siendo para mí la cumbre de la discografía.

En dos días de marzo y tres de abril de 1975 grabaron los cinco Conciertos de Beethoven Arthur Rubinstein (¡88 años cumplidos!) y Barenboim, con la London Philharmonic. El mítico pianista polaco, que no había destacado especialmente en Beethoven, se superó con creces a sí mismo (el ciclo con Krips, de 1957, es notable, y endeble el de Leinsdorf, de 1964-68). En cuanto a Barenboim, que los había hecho tocando con Klemperer, era la primera vez que los dirigía en disco (después lo haría dos veces más, también tocando). Con resultados siempre sobresalientes. Uno de los primeros acercamientos discográficos de Barenboim a la música francesa fue llevado a cabo en 1976, al año siguiente de llegar a la titularidad de la Orquesta de París. Fue preludio de logros mayores que llegarían después; el programa contiene dos obras que no ha vuelto a grabar y en las que acertó de lleno: España de Chabrier y Escalas de Jacques Ibert. En cuanto al Preludio a la siesta de un fauno y la segunda suite de Dafnis y Cloe, los mejoraría pocos años después para DG con la misma orquesta. Vuelta a Elgar en el CD 19 (1976) con la que sigue siendo la interpretación discográfica más admirable hasta ahora de su gran Concierto para violín (Zukerman, LPO), junto a la de Znaider/Colin Davis (RCA 2009). Y el último Elgar para Sony (CD 20): las Variaciones Enigma (LPO, 1976), con ciertos altibajos pero momentos altísimos en las variaciones 5, 7, 9, 11 y 12. El disco lo completa una toma en público de 1970 con la Orquesta de Filadelfia (primera y última grabación con el famoso conjunto) y la poco después incurablemente enferma Jacqueline Du Pré en su Concierto por antonomasia, el del mismo Elgar. Menos ortodoxa que su genial versión con Barbirolli (1965, ¡para algunos el mejor disco de la historia!) o la de vídeo (1967) con Barenboim y la New Philharmonia, es si cabe más excitante: exaltada, inmensamente apasionada, arrolladora. Imponente y vibrante interpretación en 1976 del Te Deum de Berlioz, con los Coros y la Orquesta de París (CD 21), que puede codearse con las de C. Davis y Abbado. Otro tanto ocurre con el hasta ahora inédito Harold en Italia, con la misma orquesta y el concurso de un sensacional Zukerman (CD 22, 1976). El solo de viola volvería a bordarlo bajo la batuta de Dutoit: siguen siendo mis dos versiones favoritas, junto con la videográfica de Tabea Zimmermann y Eschenbach.

Otro disco del mismo año y también en París: Stern entusiasma en el Tercer Concierto de Saint-Saëns (si bien Barenboim volvería a superarlo junto a un inalcanzable Perlman), y convence también por completo en el hermoso Poema de Chausson y en la preciosa Berceuse de Fauré. Vuelta en el CD 24 (1976) a Berlioz, con la "Caza real y tormenta" de Los Troyanos y las tres grandes páginas orquestales de Romeo y Julieta (inéditas en CD), solo tres años antes de que grabase la obra completa para DG. Por cierto, me gustan más estas tomas que las posteriores. Ese mismo 1976 llevaron al disco Neil Black y Barenboim, con la ECO, una antológica versión del bellísimo y otoñal Concierto para oboe de Richard Strauss -su primer acercamiento fonográfico al compositor muniqués-. Solo ligeramente puede hablarse de progreso a propósito de la grabación, 25 años después, con Alex Klein y la Sinfónica de Chicago (Teldec). Dos años más tarde completó el programa con otra estupenda interpretación de El burgués gentilhombre -nunca antes en CD-, que solo cede ante la genial de Maazel con la Filarmónica de Viena (Decca 1967). Último Elgar para Sony (CD 26: 1976): soberbio In the South y admirables Sea Pictures con la gran mezzo Yvonne Minton (tal vez solo Baker y Barbirolli les superen). En 1979 grabó Barenboim la segunda de sus cinco series de los dos Conciertos para piano de Brahms, tras Barbirolli y Kubelik y antes de Celibidache y Dudamel. Nadie ha tocado con tamaña profundidad musical estos Conciertos, pero es cierto que de Zubin Mehta (con la Filarmónica de Nueva York) no puede decirse algo equivalente, pese a su enorme profesionalidad. Ahora bien, escuchar el Allegro appassionato del Segundo es una experiencia única. Pelleas und Melisande de Schoenberg (CD 29: Orquesta de París, 1977) no es algo por lo que Barenboim será recordado (nada que ver con Barbirolli, Karajan o Boulez); recientemente parece haberse, en conciertos, sacado esa espina.

La primera grabación digital llegó en 1984 (CD 30) con la Sinfonía Fantástica de Berlioz al frente de la Filarmónica de Berlín, el más destacado de sus cuatro registros de esta obra y una de las referencias discográficas existentes. Fue su primer disco dirigiendo a la mítica orquesta alemana. El disco ha sido -extrañamente- completado con la sensacional, reveladora, Burlesca de R. Strauss que grabase en 1985 con Mehta y esta misma formación. Entre 1984 y 1986 grabó el de Buenos Aires, también con la orquesta berlinesa, las 8 Sinfonías de Schubert más tres piezas de Rosamunda (CDs 31, 32, 34, 35 y 36). Con un planteamiento muy robusto para las primeras Sinfonías, las cimas de la serie son la Segunda, la Cuarta "Trágica" y una colosal Novena "Grande". El sonido, un tanto espeso en su primera edición, ha sido considerablemente mejorado en su reprocesado. El CD 35 se completa (¡el programador del repertorio ha caído en la cuenta!) con una apasionada Obertura de Oberon de Weber que Barenboim dirigió en el concierto del 60º aniversario de la Filarmónica de Israel, el 26-XII-1996 (el resto de la velada fue bajo la batuta de Mehta). Versión estratosférica la de Pierrot lunaire de Schoenberg de 1977 (CD 33), con un elenco impresionante: la voz de Yvonne Minton y los solistas instrumentales Michel Debost, Antony Pay, Zukerman, Lynn Harrell y Barenboim. Dirige el insustituible Boulez. 

Pocos días después de la caída del muro de Berlín, en concreto el 12 de noviembre de 1989, se celebró en la Philharmonie de Berlín un concierto gratuito para ciudadanos de Berlín Este, a cargo de la Filarmónica de la ciudad con nuestro músico de pianista y director. Acaso la más espontánea e inspirada de sus innumerables grabaciones del Primer Concierto de Beethoven precedió a una incandescente y genial Séptima Sinfonía. Esta velada ocupa el CD 37 y el DVD 1; en este se añaden entrevistas y dos propinas mozartianas: el Andante cantabile de la Sonata K 330 y la obertura de Così fan tutte. Una velada inolvidable. Fabulosa toma de sonido (CD 38, 1989) de 12 Lieder de Des Knaben Wunderhorn y del ciclo Lieder eines fahrenden Gesellen, en los que Dietrich Fischer-Dieskau, pese a su edad, imparte una lección irrepetible, y, sorprendentemente, también la del hasta entonces poco mahleriano Barenboim en el podio de la Filarmónica de Berlín. En la Obra completa para violín y piano de Schubert (CDs 39 y 40) -que, dicho sea de paso, contiene al menos dos maravillosas joyas apenas conocidas- un Stern bastante mayor (1987: 67 años), con un sonido que había perdido mucho de su radiante esplendor, desluce el resultado final. Tampoco es precisamente el mejor Schubert del pianista. Grabadas en público en el Chicago Symphony Hall en 1989 (CD 41), las tres Sonatas para violín y piano de Brahms con Itzhak Perlman no son -salvo quizá la Tercera- todo lo que podría esperarse de dos fieras como él y su amigo Barenboim. El 2º DVD contiene la filmación de las mismas y, ¡ojo!, añade una interpretación asombrosa, colosal del Trío para piano, violín y trompa de Brahms filmado en 1990 en Bayreuth con Barenboim, Perlman y el primer trompa de Chicago, Dale Clevenger. Es el punto más alto de toda la caja junto a la mencionada Sinfonía concertante de Mozart. Los CDs 42-43 y el DVD 3 contienen el segundo de los Conciertos de Año Nuevo en Viena dirigidos por Barenboim, el de 2014. Con, por supuesto, la Orquesta Filarmónica de la ciudad. Con ciertos altibajos, varias de sus piezas son interpretaciones inolvidables: Friedenspalmen, Dynamiden, Ohne Sorgen y Carrière-Polka de Josef Strauss o Seid umschlungen, Millionen, Stürmisch in Lieb' und Tanz, la obertura de Waldmeister y Klip-klapp de su hermano Johann.

lunes, 10 de julio de 2017

La Sinfonía "Inacabada" de Schubert completada por Mario Venzago



Un empeño completamente inútil

En el ciclo de las Sinfonías de Schubert que Marriner grabó para Philips, allá por 1983, había una versión de la Sinfonía en Si menor, D 759, cuyos movimientos tercero y cuarto habían sido completados y orquestados por Brian Newbould. Esfuerzo vano, como el del presente disco del sello Sony, en el que la labor de completarla ha recaído sobre Mario Venzago (Zúrich, 1948). Vano, porque la mayoría de los musicólogos y comentaristas están de acuerdo en que los dos movimientos completados por Schubert configuran una obra completa. Y porque las soluciones aportadas por Newbould y Venzago distan de convencer, prolongando la obra original (Allegro moderato; Andante con moto) de forma no solo innecesaria, sino muy inconveniente.

La presente grabación agrava la cuestión sobremanera al tratarse de una interpretación (¿?) de una superficialidad de veras horripilante: el primer movimiento es, de lejos, el peor que he escuchado en disco. Convierte una página genial en una nimiedad: rápido, seco, sin la menor belleza melódica, sin el menor dramatismo ni pathos, me parece una tomadura de pelo de primera magnitud. Tras escucharlo ya imaginaba que este (des)arreglo no podría convencerme, pues salía de alguien que no mostraba aprecio por la música de Schubert: dirigirla así lo deja bien claro. Orquesta pequeña -la de Cámara de Basilea-, de tercera clase, de instrumentos modernos pero a la que hace tocar con resabios historicistas. El minuto de este CD cuesta unos 40 céntimos de euro. Para mí no vale ni un céntimo. Un horror.

A propósito de sinfonías inacabadas, a la Novena de Bruckner le ocurre algo parecido. Tampoco da la sensación de que esté incompleta: termina de modo genial con su gran y aterrador Adagio. El cuarto movimiento añadido y enjaretado por Samale, Phillips, Cohrs y Mazzuca (tal y como puede escucharse en la grabación de Rattle, EMI 2012) me parece respetable, pero también innecesario. Sinceramente, después de escuchar el Adagio, no me quedan ganas de seguir. Y tampoco la solución del Te Deum, como se sabe propuesto por el propio Bruckner como coronación de su última Sinfonía, cuando fue consciente de que no podría terminarla

martes, 4 de julio de 2017

"Los maestros cantores" por Jochum, con Fischer-Dieskau y Domingo



Aprovechando que la grabación (Deutsche Grammophon, 1976) estaba reprocesada y a muy buen precio, me he hecho con este álbum que hacía tiempo no escuchaba y me apetecía revisitar. El sonido, en efecto, ha mejorado apreciablemente al pasar a la colección "The Originals" y además no cortan el Acto II, que antes se repartía entre los CDs 2 y 3. Ahora el Acto I ocupa el CD 1 y el comienzo del CD 2, que se completa con todo el Acto II. Y el III, que sobrepasa las dos horas, está repartido entre los CDs 3 y 4.

Ya se sabe que casi todas las óperas, sobre todo las que requieren un elenco vocal amplio -y el de Meistersinger es amplísimo: 17 personajes- tienen casi siempre sus más y sus menos. Aquí los altibajos son particularmente apreciables. Hay, para mi gusto, varios aciertos rotundos -Fischer-Dieskau como Sachs, Domingo como Walther y Roland Hermann como Beckmesser-, algún desacierto palpable -Peter Lagger como Pogner- y algunas elecciones claramente mejorables -Catarina Ligendza como Eva, Horst Laubenthal como David e incluso Christa Ludwig en el rol de Magdalene-. Así que para conocer el memorable Hans Sachs de Fischer-Dieskau o el Walther mejor cantado del que hay constancia hay que hacerse con esta grabación, en la que, como digo, hay algunos elementos escasamente logrados.

Empecemos por la dirección de Eugen Jochum. Creo que le ocurre un poco, o bastante, lo que al Coro y a la Orquesta con los que ha contado aquí: los de la Ópera Alemana de Berlín. Que son buenos y robustos, de una sonoridad adecuada, muy alemana, pero no precisamente muy finos. Jochum, en plan kapellmeister buen conocedor de lo que se trae entre manos, enfoca y acomete Die Mesitersinger de modo voluntarioso y con buen sentido, pero carece de a todas luces de refinamiento en el buen sentido. Así, su Obertura es de trazo un poco grueso, no alcanzando la debida transparencia (lo que aquí es más importante que nunca), algo confusa la escena final del Acto II, la del alboroto callejero; tampoco el maravilloso quinteto con que se cierra el primer cuadro del Acto III es un modelo de equilibrio entre unas y otras voces y entre estas y la orquesta. En el Preludio III se aprecian bastante bien las limitaciones de los vientos de la Orquesta de la antigua Ópera berlinesa del Oeste. En conjunto, me gusta más la dirección en las grabaciones de Rudolf Kempe (1958), de Rafael Kubelik (1967), Herbert von Karajan (1971), Sir Georg Solti (1976 y 1996), Wolfgang Sawallisch (1994) y Daniel Barenboim (2000).

"El Sachs que estábamos esperando, pleno de penetración y de humanidad. Un logro mayúsculo", escribía William Littler a raíz de la aparición de esta grabación en los LPs. No puedo estar más de acuerdo. Además, el insigne barítono berlinés se hallaba en un momento vocal óptimo. Sí, ya estoy oyendo a quienes alegan que la voz no es lo suficientemente dramática o grave. Lo ideal es, sí, un barítono-bajo. Pero ¿sacrificarían a un cantante e intérprete consumado para tener la voz más exacta: es esto acaso lo más importante? Para mí no, desde luego. En cuanto a la opinión de que es "demasiado refinado e intelectual" -me comenta mi amigo Miguel Ángel de las Heras que alguien le acusaba de eso- no estoy en absoluto de acuerdo. (¿Y no habrá nadie que lo acuse, como ha sido tópico manido, de que "parece estar cantando lied"? ¡Qué raro!...) No, no lo cambio por Sachs tan destacados como Thomas Stewart, Theo Adam, Bernd Weikl, José Van Dam, Robert Holl o Falk Struckmann.

El caso de Plácido Domingo no me parece tan sencillo: Maestros cantores fue su primer Wagner en disco, y ello se aprecia en una algo deficiente pronunciación del alemán (que fue mejorando con el tiempo) e incluso en cierto desenfoque estilístico en las partes digamos más recitadas; lo contrario ocurre en las arias o pasajes similares, en las que canta con una línea y una belleza y proyección vocal incomparables (incluso a los más estimables Walther: Sandor Kónya, René Kollo, Siegfried Jerusalem, Ben Heppner, Peter Seiffert o Johan Botha). No hay que olvidar la recomendación del propio Wagner de que cantasen su música más "a la italiana". Y esto nunca es más propio que a propósito de Lohengrin y Walther. Harold Rosenthal escribió sobre esta grabación: "Domingo canta Walther mucho mejor que cualquier tenor alemán que yo recuerde, particularmente en la Canción del premio". Amén.

También me ha gustado mucho como Beckmesser Roland Hermann (n. 1936), un barítono-bajo de carrera discográfica escasa, pero espléndido liederista y que aquí está realmente muy bien, tanto de voz como de intención, sin caer en los excesos de ridículo que son (fueron, sobre todo) norma. Dota al personaje de un cierto sentido trágico que me parece lo más conveniente, en línea con mis otros tres Beckmesser preferidos: Hermann Prey, Andreas Schmidt y Michael Volle.

El timbre de Catarina Ligendza nunca me sedujo; tampoco está libre como Eva de problemas técnicos: me parece una elección poco acertada. Recuérdese que este personaje ha sido encarnado en disco por Elisabeth Schwarzkopf, Elisabeth Grümmer, Gundula Janowitz, Cheryl Studer, Karita Mattila y Emily Magee. Más sorprendente es el caso de Christa Ludwig, cantante a la que he admirado muchísimo y que tiene en su haber varios Wagner sensacionales: Kundry, Ortrud, Venus o Brangäne. Pero aquí, aunque conserva su clase de gran cantante, muestra una voz chillona francamente desagradable ("de rata", tengo anotado. Perdón por la irreverencia). Marga Höffgen, Brigitte Fassbaender, Ruth Hesse, Iris Vermillion o Birgitta Svendén me gustan más.

Horst R. Laubenthal no es un mal David, pero la voz, blanquísima, me parece muy poco atractiva, y además es apenas capaz de extraer de ella algo de variedad cromática. Gerhard Unger, Peter Schreier, Graham Clark, Herbert Lippert y Endrik Wottrich me convencen bastante más. Muy buenos son, en cambio, Gerd Feldhoff como Kothner (el mejor de unos maestros no muy lucidos) y Victor von Halem como el Sereno. (Es curioso que este breve papel lo han grabado varios bajos de altos vuelos: Hermann Prey, Kurt Moll, Matthias Hölle, René Pape o Kwangchul Youn. Como dije al principio, el borrón de este reparto es el Pogner del bajo (¿?) Peter Lagger, que realmente no pasa la ITV (en acertada expresión de un amigo). Nada que ver con los grandes intérpretes de esta parte: Gottlob Frick, Franz Crass, Karl Ridderbusch, Kurt Moll, Matthias Hölle o Matti Salminen. ¡Ahí es nada!

viernes, 30 de junio de 2017

"Terra", el nuevo disco del Cuarteto Quiroga



Bartók, Ginastera y Rodolfo Halffter
El Cuarteto Quiroga publica en el sello Cobra su quinto disco, después de "(R)evolutions" (con música de los tres grandes de la Segunda Escuela de Viena: Schoenberg, Webern y Berg), "Statements" (Haydn, Webern, Sollima), Brahms (los dos Cuartetos op. 51) y el que agrupa los Quintetos con piano de Granados y Turina, junto a Javier Perianes. Es difícil, pero posible, hablar de superación, porque desde el primer disco el nivel de ejecución e interpretativo ha sido muy elevado. Pero sí, tal vez continúan superándose a sí mismos y consolidando una madurez envidiable. Este quinto trabajo discográfico tiene también título, "Terra", y presenta de nuevo un programa interesante y poco convencional. 

Se abre con el Segundo Cuarteto (1917) de Béla Bartók, el primero absolutamente personal y revolucionario de su autor, el más grande compositor de su género en el siglo XX. Esta plasmación sonora de una partitura en extremo difícil desde el punto de vista de la ejecución y no menos del estilo y de lo que podríamos llamar la interpretación propiamente dicha me ha parecido tan admirable que la grabación -que, además, es técnicamente excepcional- puede situarse a similar nivel que las de los grupos mundialmente más reputados.
Los tres Cuartetos de cuerda del argentino Alberto Ginastera (1916-1983) son poco conocidos entre nosotros y apenas existen grabaciones de ellos. A juzgar por este Primero, op. 20, de 1948, estamos ante una grave injusticia, pues esta obra -como la de Bartók- recrea con enorme acierto, sin citarla, la música de su país: en ella, como escribe Cibrán Sierra, segundo violín del grupo, "están presentes los ritmos gauchos, los acordes simbólicos de las guitarras pampeanas y mil rasgos más del universo sonoro del mundo rural argentino", pero sin hacer "de su música un museo arqueológico del folclore, sino que construye tradición: la procesa, la actualiza y la reinventa, demostrando la validez y fecundidad artística de la cultura popular y garantizando de forma dialéctica su pervivencia futura". Articulado en los cuatro movimientos tradicionales, con el scherzo ("Vivacissimo") en segunda posición, conserva en su modernidad lingüística una estructura que se inserta en la tradición. 

Aunque carezco de referencias -es la primera vez que lo escucho- es evidente que el Cuarteto Quiroga ha llegado a la entraña de esta música, lo mismo que ocurre con los Ocho Tientos op. 35 (1973) de Rodolfo Halffter (1900-1987), compositor madrileño exiliado en México tras la guerra civil, que se inspira libre y lejanamente en estas piezas en el tiento renacentista español sin recurrir a citas literales. La armonización entre el aire arcaico y el lenguaje moderno está realmente lograda. Rodolfo, hermano de Ernesto, menos conocido que este, "hace suyos [los tientos renacentistas] con su propia voz, transformando la influencia inicial en un material musical netamente original y dando sentido al proceso por el cual todo creador construye cultura popular sembrando la semilla de su propia creatividad en la tierra de la que nace su genio", escribe certeramente Sierra. Estos preciosos Tientos, de los que al parecer no se halla disponible ninguna otra grabación, constituye una diana más de los Quiroga. 

A modo de propinas, el generoso disco, de más de 75 minutos, añade tres deliciosos Ländler (de los D 374 y 378) de Schubert y un precioso villancico gallego, Panxoliña para o Nadal de 1829 presente en el Archivo de la Catedral de Mondoñedo, adaptado a cuarteto de cuerda por Sierra y cuyo comienzo imita con verdadera gracia el sonido de la gaita. También las propinas tienen conexión directa con la tierra -la Viena del Biedermeier o la Galicia profunda- que las vio nacer.

martes, 27 de junio de 2017

Tres óperas en DVD: una novedad y dos tesoros recuperados



Macbeth en Los Ángeles con Domingo y Semenchuk

Filmada por Sony en la Ópera Los Ángeles en una sola representación, el 13 de octubre de 2016, solo al final de la agotadora sesión podemos encontrar al tenor/barítono de 75 años y 9 meses un poco cansado, pero con toda su proverbial, incondicional, completa entrega, hasta el final mismo. El caso Domingo me sigue pareciendo inexplicable: desde que comenzó a cantar como barítono, hace ya bastantes años -con un color vocal, como se ha señalado hasta la extenuación, que no es propiamente baritonal-, su voz no ha perdido un ápice de firmeza y seguridad. A ello hay que sumar lo que me parece más importante: su capacidad como intérprete, encarnando aquí a uno de los personajes más complejos de Verdi con una extraordinaria credibilidad y clarividencia. Además su estilo verdiano no admite parangón. A su lado, me ha impresionado sobremanera la Lady Macbeth de Ekaterina Semenchuk, que, aunque no siempre es impecable en la temible, impropia coloratura, posee una recia voz de mezzo, sonora en el centro y el grave y restallante en los agudos. No actúa de forma tan creíble como Plácido, pero su prestación es en conjunto de gran altura. Muy bien Ildebrando D'Arcangelo, que ya es un bajo-bajo de sólida voz y espléndida línea de canto. La sorpresa ha sido para mí el joven tenor lírico que encarna a Macduff, Joshua Guerrero: preciosa voz y más que buen cantante; a seguirlo con atención. Aquí acaban los elogios a esta versión. La batuta de James Conlon creo que no sabe lo que se trae entre manos: le ha quitado hierro a este áspero y oscuro melodrama; no suena a Verdi, a joven Verdi; Plácido no debería haberlo aceptado aquí. Pero peor aún encuentro la puesta en escena, tradicional pero a menudo cutre y hasta ridícula. Todas las apariciones de las brujas son de vergüenza ajena. Para colmo, el DVD, que suena correctamente, tiene una imagen muy poco nítida, algo inaceptable hoy (desconozco la calidad del blu-ray). Y nada de subtítulos en castellano, para variar. Usted verá.


Lucrezia Borgia y Un ballo in maschera en el Covent Garden

Hace años el fenecido sello Pioneer publicó estas versiones de sendas óperas tomadas en el Covent Garden en 1975 -Ballo- y 1980. Ahora las reedita Opus Arte con sonido algo mejorado -parecen haber modificado la ecualización subiendo un poco las frecuencias agudas- y dividiendo los DVDs en muchos más tracks que anteriormente. Pero los subtítulos en inglés venían ya sobreimpresos, así que no pueden suprimirse. Pese a estos inconvenientes, como se trata de versiones que podríamos calificar de tesoros, son muy a tener en cuenta, sobre todo Lucrezia, por su escasa competencia en DVD. Joan Sutherland -53 años- había perdido algo de brillo en su timbre, pero la técnica extraordinaria se mantenía intacta y también había ido ganando algo con el tiempo como intérprete, no limitándose tanto como en sus comienzos a cantar solamente. De modo que, después de una sublime Caballé (RCA 1966), ha sido seguramente la mejor Lucrezia de la que se conserva testimonio. Alfredo Kraus, diez meses más joven que la diva australiana, se conservaba aún mejor. Me atrevería a afirmar que esta función constituye una de las mejores óperas completas que le he escuchado. La voz se hallaba en perfecta forma -y habían pasado 14 años desde su grabación junto a Caballé-, el dominio de su instrumento era si cabe aún más aquilatado, y también aparece algo más involucrado en su personaje que antes. Todo ello hace de su prestación un modelo inigualado desde entonces. Tanto Anne Howells (Orsini) y Stafford Dean (Alfonso) -notable ella, solo correcto él- quedan sin embargo muy por debajo de Verrett y Flagello en la referida grabación de audio de RCA. Aceptables el resto de los personajes, con la excepción del insufrible Francis Egerton como Rustighello. La dirección de Richard Bonynge -mucho más que mister Sutherland- al frente de un coro y una orquesta en muy buena forma es sencillamente ejemplar. La antigua y anticuada escena -vestuario suntuoso, decorados feos- es llevadera.

En este Ballo in maschera de 1975 Plácido estaba pletórico en lo vocal, aún más que en 1989 con Solti (DVD/Blu-ray Arthaus), si bien su caracterización de Gustavo III puede haber llegado con el tiempo aún algo más lejos en convicción y matices. En todo caso, no está de más dejar claro que Plácido ha sido el más sobresaliente Gustavo (o Riccardo) del que existe testimonio discográfico. Aunque un poco lírica para Amelia, Katia Ricciarelli redondea aquí uno de sus mayores logros; el timbre es seductor -solo se resiente un poco en el registro agudo-, espléndida la línea y creíble la interpretación. También creo que esta es una de las mejores funciones operísticas que recuerdo de Piero Cappuccilli, en todos los aspectos, lo que no es poco decir. Más que bien Elizabeth Bainbridge, aunque su voz tampoco es lo suficientemente dramática y grave para la muy exigente Ulrica. Y un verdadero lujo Reri Grist para Oscar. Incluso la mayoría de los papeles menores -los conjurados: Gwynne Howell y Paul Hudson, y Silvano: William Elvin- están muy bien escogidos. La dirección de Claudio Abbado -que entonces se hallaba en el período áureo de su carrera- al mando de un coro y una orquesta en gran forma, es vibrante, vital, dramática, magistral. Hay que recurrir a Solti (tanto en su segunda grabación de audio como en el referido DVD) para hallar una labor aún más extraordinaria, apoyada además en 1989 en una sensacional Filarmónica de Viena. La puesta en escena, rigurosamente tradicional, me parece intachable. Lástima que la calidad del sonido (monoaural) y de la imagen sean bastante limitadas, pues se trata de una interpretación globalmente extraordinaria, con el mejor reparto quizá reunido en una versión de vídeo.

jueves, 22 de junio de 2017

Barenboim abre el Festival de Praga dirigiendo "Mi País" de Smetana con la Filarmónica de Viena


El 12 de mayo Daniel Barenboim y la Filarmónica de Viena obtuvieron un éxito extraordinario, sonadísimo, hasta el punto de saltar a la prensa de información general, interpretando la obra de referencia de la música checoslovaca, Ma Vlast, la genial serie de seis poemas sinfónicos de Bedrich Smetana compuesta entre 1872 y 1879. Creo, por cierto, que es más propio traducirla por Mi País que por Mi Patria. Así, en Alemania siempre la llaman Mein Vaterland (Mi País, La tierra de mis padres) y no Meine Heimat (Mi Patria). Pocos días después alguien colgaba en internet el segundo y más famoso de esos poemas sinfónicos, Vltava (El Moldava), pero algunos días más tarde aparecía colgado el ciclo completo, y además con una calidad de sonido que -aunque no se pueda equiparar a la de las mejores tomas comerciales actuales- es más que suficiente para apreciar muy bien la interpretación. Que, en efecto, y pese a que Barenboim la acababa de incorporar a su repertorio, ha sido toda una revelación. Él había grabado en 1977 para DG, con la Sinfónica de Chicago, una interpretación de El Moldava digamos que correcta, no mucho más. Lo de ahora es mucho más que eso. 
 
Cada vez me cuesta más explicar cómo veo, cómo entiendo y cómo describir lo que me parecen las interpretaciones, y por eso cada vez más me limito a puntuarlas desde mi gusto personal. Porque siento cada vez con más claridad que es muy difícil expresar mediante palabras lo que uno siente al escucharlas (lo cual, en último extremo, es literalmente imposible). Pero haré un especial esfuerzo para intentar caracterizar estas. La primera impresión general que destacaría -y esto es poco subjetivo, bastante demostrable- es la extraordinaria claridad, nitidez, transparencia, diafanidad, con que todo ha sido expuesto. Esto no es una virtud más, sino mucho más, puesto que permite apreciar cosas que se nos habían pasado por alto. Junto a esto me ha asombrado la atención prestada a los menores detalles, a esa multitud de pequeñas frases que se suelen hacer de pasada o de trámite y que aquí, en innumerables casos, cobran un significado estructural insólito: esto denota un estudio asombrosamente profundo de la partitura, a un nivel desconocido hasta ahora. La impresión recibida de todo esto es que estas partituras son mucho más complejas y elaboradas de lo que pueda parecer a primera vista, o a partir de las lecturas más rutinarias, incluso de las que yo llamo de rutina de altura. Ahí incluyo a los directores checoeslovacos más prestigiosos, ninguno de los cuales, creo, ha llegado a tal grado de penetración hasta en los menores intersticios de estas partituras. 

Es decir, que en esta ocasión, el director bonaerense, más que aportar visiones inéditas o muy personales de estas piezas, las ha clarificado de tal manera que nos parecen sencillamente mejores que hasta ahora (bueno, esto es lo que ocurre siempre con las interpretaciones de bandera. Recuerdo que me impresionó leer, hace ya como medio siglo, a un importante crítico británico, que sentenciaba: "en manos de Klemperer, Beethoven parece más grande aún"). Aunque Barenboim dirigió hace unos meses el ciclo completo con la Staatskapelle Berlin, después lo ha hecho y lo sigue haciendo en varias ciudades con la Filarmónica de Viena. Y hay indicios de que habrá grabado (o filmado, o ambas cosas) el ciclo. ¡Esperemos que sea así! (También, curiosamente, lo va a hacer en su ¡debut! al frente de la Sinfónica de Boston, por invitación de su titular, Andris Nelsons). 
Tomé notas escuchando por segunda vez estos poemas sinfónicos: cuidado extremo en la exposición de Vysehrad, con unas arpas maravillosas. Cerca del final, reguladores dinámicos prodigiosamente bien hechos y llenos de significado. En El Moldava, el trabajo con las maderas describiendo los manantiales del río es una auténtica revelación. La enunciación de la famosa y hermosísima melodía -que no suena calcada cada vez que aparece- es de una belleza arrebatadora. Muy marcada la acentuación y muy rústicas las danzas de la boda campesina. En la sección de las ninfas del río al calro de luna, las cuerdas -violines en primer término- suenan con una tersura infinita, una belleza plateada que deja atónito: no es sólo belleza sonora, hay un trasfondo de espiritualidad y como de éxtasis. Los rápidos del río son muy turbulentos, y no suenan a mera descripción, sino también a turbulencias anímicas. Plenitud final nada enfática, sino más apasionada y vibrante que grandiosa (en esto sigue casi solo a Karel Ancerl y a Rafael Kubelik): este es quizá el momento que más controvertido puede resultar. Sárka comienza con una agitación muy poderosa; muy conseguida la transición hacia el apaciguamiento que sigue antes de la sección danzable. ¡Asombroso solo de clarinete! El pasaje a cargo de las cuerdas está matizadísimo en la dinámica (curiosamente, este suena muchísimo ¡a Verdi!). El magnífico solo de trompa da paso a una sección muy misteriosa. La reaparición del clarinete se produce sobre un inquietante fondo de cuerdas muy agitadas. Coda vibrante, trepidante y muy dramática, en la que se oyen texturas nuevas
A partir de Por los bosques y prados de Bohemia yo diría que el nivel de la interpretación sube aún más. El comienzo, nada complaciente, está cargado de malos presagios. Oboes, flautas, parte fugada en las cuerdas de quitar el hipo. La parte danzada está cargada de pasión. Final casi enloquecido, pero férreamente controlado. Tábor se abre en un ambiente tremendo, ominoso, amenazador. Estallidos preparados por timbales en crescendo, que nunca había escuchado así. Carácter épico e hiperdramático. Impresionante la cuerda grave. Curiosamente, el último acorde va bajando a piano. Con lo que no se repite tal cual al inicio de Blaník, sino ahora de modo más contundente. Oboes y trompa excelsos, diálogos nuevos en las maderas. Final elocuente, heroico, solemne, grandioso y también tajante, terminante (un poco como la coda final de la Quinta de Bruckner).  

Punto y aparte -además de las menciones que he hecho de estos o aquellos instrumentos- es la actuación de la Filarmónica de Viena, que suena como en los mejores tiempos de los Böhm, Karajan, Bernstein y Giulini. Es cierto que en los últimos años ha mostrado apreciables altibajos, sobre todo cuando la dirigían batutas grises o poco interesantes. Pero cuando esta orquesta está tan bien manejada, se la seduce de este modo con interpretaciones tan reveladoras como esta, responde con esa entrega y suena así, creo que es -en general- mi favorita.
Duraciones de la versión:                                             15'22+12'14+10'49+12'45+13'04+14'28=78'57

Duraciones de tres importantes versiones:
*1968Supraphon  Ancerl/OFilCheca                           13'53+11'44+09'55+12'00+12'27+13'13=73'20
1978  RCA           Sawallisch/OSuisseRomande          14'06+12'54+09'01+11'35+12'11+13'59=74'
1988  Orfeo          Kubelik/OSinfRadioBávara            15'29+11'47+09'53+13'15+12'40+13'55=77'20

lunes, 19 de junio de 2017

Discografía de Stravinsky (y III)



Polca del circo
1963 Sony            Stravinsky/OSinfCBC                                                      3'27        7/7,5
1964 Philips         Markevitch/OSinfLondres                                                 3'14        8/7
1997 RCA            Tilson Thomas/OSinfLondres                                         3'24        9/9

Pulcinella
1978 DG               Abbado/OSinfLondres/Berganza, R.Davies, Shirley-Quirk                      38'54      9/8,5
1982 Erato           Boulez/EnsInterContemporain/Murray, Rolfe Johnson, Estes                   41'33      7,5/8
1982 EMI             Marriner/AcademyStMartin/Kenny, Tear, Lloyd                                      39'17      8/8,5
1991 Sony            Salonen/LondonSinfonietta/Kenny, Aler, Tomlinson                               38'14      8/9
1995 Decca          Chailly/OConcertgebouw/Antonacci, Pietro Ballo, Shimell                     38'06      9/9
1995 Teldec         Wolff/OCámStPaul/Larmore, Aler, F.Kelley, Opalach, J.Cheek             40'08      8,5/8
2010 CSO             Boulez/OSinfChicago/R.Constantinescu, N.Phan, K.Ketelsen              38'55      9,5/10   
                                              
Pulcinella (suite)
1952 DG               C.Krauss/OFilViena                                           19'10      6/5
1954 EMI             Markevitch/ONacionalFrancia                       21'26      9/6
1965 EMI             Klemperer/OPhilharmonia                               25'18      9,5/7,5
1965 Sony            Stravinsky/OSinfColumbia                             21'23      8/7
1978 Sony            Boulez/OSinfBBC                                             23'05      8,5/8

Ragtime
1962 Sony            Stravinsky/ColumbiaChamberEnsemble     4'36        8/7
1991 Sony            Salonen/LondonSinfonietta                            4'23        9/9
1995 EMI             Rattle/OSinfCiudadBirmingham                    4'32        10/9
1995 Teldec         Wolff/OCámStPaul                                           4'45        9,5/9

Scherzo a la rusa
1963 Sony            Stravinsky/OSinfColumbia                             3'59        8/7
1965 Mercury      Dorati/OSinfLondres                                         3'50        8/7,5
1997 RCA            Tilson Thomas/OSinfLondres                         3'56        9/8

Scherzo fantástico
1962 Sony            Stravinsky/OSinfCBC                                      11'40      7,5/7
1984 Decca          Dutoit/OSinfMontreal                                       12'02      8/8,5
1986 Decca          Dorati/OSinfDetroit                                           14'18      9/9
1986 Decca          Dutoit/OSinfMontreal                                       12'03      8/8
1991 Teldec         Inbal/OPhilharmonia                                        13'06      9/9
2001 DG               Boulez/OdeCleveland                                       11'28      8/9

Sinfonía en Do
1962 Sony            Stravinsky/OSinfCBC                                      09'22+5'42+4'34+7'18       7/7
1972 DG               Karajan/OFilBerlín                                            10'53+6'27+4'56+7'21       9/8
1982 Decca          Dutoit/OSuisseRomande                                  09'25+6'16+4'41+6'58       8/8
1992 Virgin          Saraste/OSinfRadioFinlandesa                       10'53+7'09+4'55+7'03       8/7
1993 Sony            Tilson Thomas/OSinfLondres                         09'02+5'50+4'46+7'15       9/9,5
1999 Decca          Solti/OSinfChicago                                            09'40+6'26+4'59+7'05       9,5/10

Sinfonía en tres movimientos
1961 Sony            Stravinsky/OSinfColumbia                             09'23+5'59+5'55                 8/7
1965 EMI             Klemperer/OPhilharmonia                               11'03+6'34+6'44                 9,5/7,5
1982 Decca          Dutoit/OSuisseRomande                                  09'40+6'06+6'22                 8,5/8
1991 Teldec         Mehta/OFilNuevaYork                                     09'25+6'16+5'44                 8/7
1992 Virgin          Saraste/OSinfRadioFinlandesa                       10'38+6'15+6'07                 8,5/7,5
1993 Sony            Tilson Thomas/OSinfLondres                         09'20+6'23+6'15                                 9/9,5
*1993 Arthaus    Solti/OSinfRadioBávara                                  10'30+6'06+6'18                 9,5/8
1999 Decca          Solti/OSinfChicago                                            10'12+5'55+6'16                                 10/10
1999 DG               Boulez/OFilBerlín                                              09'56+6'37+6'06                 9,5/9     
2010 CSO             Boulez/OSinfChicago                                       10'06+6'08+6'11                 10/10

Sinfonías para instrumentos de viento
1951 Sony            Stravinsky/OSinfNDRHamburgo                   9'10        6/5
1984 Decca          Dutoit/OSinfMontreal                                    9'04        8/8
1990 Sony            Salonen/LondonSinfonietta                            8'41        9/9
1999 DG               Boulez/OFilBerlín                                          9'16        9,5/9

Suite 1
1962 Decca          Ansermet/OSuisseRomande                            5'22        8/7,5
1963 Sony            Stravinsky/OSinfCBC                                      4'28        8/7,5
1964 Philips         Markevitch/OSinfLondres                               4'16        9/8
1982 EMI             Marriner/AcademyStMartin                            4'56        9/8,5
1982 Decca          Chailly/LondonSinfonietta                              4'39        9/8,5
1995 Teldec         Wolff/OCámStPaul                                           4'33        9/8,5

Suite 2
1962 Decca          Ansermet/OSuisseRomande                            7'29        8/7,5
1963 Sony            Stravinsky/OSinfCBC                                      5'59        8/7,5
1964 Philips         Markevitch/OSinfLondres                               5'43        9,5/8
1982 EMI             Marriner/AcademyStMartin                            6'05        9/8,5
1982 Decca          Chailly/LondonSinfonietta                              6'20        9,5/8,5
1995 Teldec         Wolff/OCámStPaul                                           6'07        9/8,5

Tango
1965 Sony            Stravinsky/ColumbiaJazzEnsemble              4'03        8/7
1965 Mercury      Dorati/OSinfLondres                                     3'31        7/7,5

Variaciones in memoriam Aldous Huxley
1966 Sony            R.Craft/OSinfColumbia                                   4'51        8,5/8
1995 DG               Knussen/London Sinfonietta                          5'04        9/9,5
1997 RCA            Tilson Thomas/OSinfLondres                         5'51        9/9

Octeto para viento
1961 Sony            Stravinsky/Columbia Chamber Ensemble   3'54+7'13+3'28    7/7
1991 Sony            Salonen/London Sinfonietta                           3'39+7'09+3'18    9/9
1996 Decca          European Soloists Ensemble                           3'47+7'01+3'21    8/9

Misa
1960 Sony            Stravinsky/GreggSmithSingers/OSinfColumbia                          16'44      6/7
1973 Decca          Preston/CoroIglesiaCatedralCristoOxford/LondonSinfonietta    15'34      8/8
2006 HMundi      Reuss/CoroCámaraRIAS/EnsembleMusikFabrik                      17'45      9/8

Sinfonía de los Salmos
1963 Philips         Markevitch/Coro y OAcademiaEstatalRusa                3'10+4'52+11'19=19'21     8/6
1964 Sony            Stravinsky/CantoresFestivalToronto/OSinfCBC        3'22+6'15+11'56=21'33     7/8
*1967 EuroArts   Markevitch/Coro y OFilRadioFrancia                          3'22+5'04+11'43=20'09     7,5/5
*1972 ICA           Bernstein/CoroEnglishBachFestival/OSinfLondres    3'34+7'57+12'43=24'14     9,5/7
1975 Decca          Preston/CoroCatedralCristoOxford/EnsPhilipJones   3'29+6'40+11'17=21'26     8,5/8
1979 DG               Karajan/CoroÓperaAlemanaBerlín/OFilBerlín          3'32+6'33+11'25=21'30     7,5/8
1984 EMI             Celibidache/Coro y OFilMúnich                                     3'52+7'27+12'10=23'29     10/8
1988 Erato           Barenboim/Coro y OdeParís                                           3'13+6'10+13'26=22'49     9/9
1989 CSO             Levine/CoroyOSinfChicago                                            3'24+6'23+11'43=21'30     6/7
1993 Sony            TilsonThomas/CyOSinfLondres                                    3'09+6'45+12'06=22'00     8,5/9
1999 Decca          Solti/CoroyOSinfChicago                                                3'20+6'39+11'04=21'03     9/9,5
1999 DG               Boulez/CoroRadioBerlín/OFilBerlín                             3'12+6'08+10'39=19'59     8/9
2008 EMI             Rattle/CoroRadioBerlín/OFilBerlín                               3'24+6'36+12'43=22'43     8,5/9     
2009 Orfeo           Nelsons/CoroyOSinfCiudadBirmingham                     2'54+6'49+11'18=21'01     8,5/9

Oedipus Rex
1961 Sony            Stravinsky/CyOSociedadOperaWashington                                23'56+26'02         5/7
                               G.Shirley, Verrett, D.Gramm, Chester Watson, Reardon, Driscoll, John Westbrook
1983 Orfeo           C.Davis/CyOSinfRadioBávara                                      23'40+25'33         9/8
                               T.Moser, Norman, Nimsgern, Roland Bracht, Nimsgern, Alexandru Ionita, Piccoli
1992 Sony            Salonen/CEricEricsson, CyOSinfRadioSueca             49'59                     9/9
                               Cole, Von Otter, Estes, Sotin, Gedda, Chéreau           
1994 Philips         Ozawa/Coro Shinyukai/OSaitoKinen                           24'10+28'30         8,5/9
                               Schreier, Norman, Terfel, Harry Peeters, Michio Tatara, Robert Swensen, G.Wilson
*1994 Philips       Ozawa/Taymor/Coro Shinyukai/OSaitoKinen           24'10+28'30         9/9
                              Langridge, Norman, Terfel, Harry Peeters, Michio Tatara, Robert Swensen, G.Wilson

The Rake's Progress
1964 Sony            Stravinsky/Coro Sadler's Wells Opera/ORoyalPhilharmonic                   140'51  
                               Garrard, Raskin, Young, Reardon, Manning, Sarfaty, Kevin Miller, Peter Tracey  7/7
1984 Decca          Chailly/Coro London Sinfonietta/London Sinfonietta                             135'18
                               Stafford Dean, Cathryn Pope, Langridge, Ramey, Varnay, S.Walker, John Dobson 9/9
*2011OpusArte   V.Jurowski/Cor Festival Glyndebourne/OFilLondres
                               C.Bayley, Persson, Lehtipuu, M.Rose, Gorton, Manistina, G.Clark  9/8

Le Rossignol
1960 Sony            Stravinsky/CyOSociedadOperaWashington                                                   45'10     7/7
                               Grist, Driscoll, Marina Picassi, Kenneth Smith, Herbert Beattie, Gramm, Elaine Bonazzi
1991 Erato           Boulez/CoroyOSinfBBC                                                                                 46'04      9/8
                               Bryn-Julson, I.Kennedy, Palmer, Howlett, Caley, George, Tomlinson, Laurence
1999 EMI             Conlon/CoroyÓOperaNacionalParís                                                            46'18      8/8
                               Dessay, Vsevolod Grivnov, McLaughlin, Naouri, Maxime Mikhailov, Schagidulin,                                         Urmana

Agradezco a mi buen amigo David Cortés Santamarta, el mayor experto en música del siglo XX (y lo que va del XXI) que conozco, sus consejos para disiparme algunas dudas y llenar algunos agujeros de mi lista original.